La trata de personas "es uno de los delitos que más ofende y que más daña la dignidad humana" dijo Calderón al condenar a los "criminales sin escrúpulos" que obligan a personas a "pedir limosna en las calles, a trabajar de sol a sol en trabajos inhumanos, a prostituirse, a soportar golpes o maltratos".
La reforma modifica los artículos 19, 20 y 73 de la constitución mexicana a fin de que la trata de personas se persiga de oficio, se dicte prisión preventiva sin derecho a fianza contra los probables responsables y se proteja la identidad de las víctimas en el proceso judicial. El presidente subrayó que este delito es uno de los de mayor incidencia en México y que el crimen organizado trasnacional, además de "traficar migrantes, drogas, personas o armas, está metiéndose cada vez más activamente en la trata de personas".
El Legislativo mexicano tiene 180 días para elaborar una ley, en el marco de las reformas promulgadas, que sancione de manera específica la trata de personas. Según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), la trata de personas es el tercer negocio ilícito que más ganancias produce en el mundo, alrededor de unos 12.000 millones de dólares anuales, sólo superado por el tráfico de drogas y de armas. Según cifras de ONG mexicanas, unos 20,000 menores son víctimas de trata en México, la mayoría con fines de explotación sexual.
(France Presse)